Mito sobre el lipedema: "Después de la cirugía, el lipedema se extiende a otras partes del cuerpo".

Cualquier persona que esté considerando someterse a una cirugía de lipedema tarde o temprano se encontrará con esta afirmación:

"Tras la operación, el lipedema simplemente migra a otras partes del cuerpo."


Este mito inquieta a mucha gente. Pero, ¿qué hay realmente detrás de él?


Lo más importante: el lipedema no migra.

La respuesta es clara: No.

Durante la cirugía de lipedema, las células grasas patológicamente alteradas se eliminan de forma permanente de las zonas tratadas del cuerpo. Estas células grasas no se regeneran en dichas zonas.

Esto significa que el lipedema no se "extiende" ni "migra" a otras zonas del cuerpo.

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Tras una liposucción exitosa, algunos pacientes informan que posteriormente aumentan de peso con mayor facilidad en el abdomen, la espalda o la cara que antes.

Esto suele llevar a suponer que el lipedema se ha "redistribuido". Sin embargo, en realidad, hay algo más detrás de ello.

Si durante un período prolongado se consumen más calorías de las que se queman, el cuerpo almacena el exceso de energía en forma de grasa. Dado que hay muchas menos células grasas en las zonas intervenidas quirúrgicamente, el aumento de peso suele producirse donde aún existen depósitos de grasa normales, por ejemplo, en el abdomen, la espalda o la parte superior del cuerpo.

Esto no es una redistribución del lipedema, sino una reacción normal del cuerpo al aumento de peso.


¿Existen excepciones?

Sí. Si los brazos ya están afectados por lipedema, pueden empeorar con el tiempo, incluso si solo se operaron las piernas anteriormente.

Sin embargo, esto no significa que el lipedema haya migrado de las piernas a los brazos.

Más bien, se trata de la progresión de una afección preexistente que afecta a los brazos. Por lo tanto, es importante considerar la evolución completa de la enfermedad de forma individual, y no solo las zonas intervenidas.

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La liposucción trata el lipedema y reduce el dolor, la sensibilidad y la limitación del movimiento. Tras el procedimiento, el lipedema desaparece en las zonas tratadas; sin embargo, el cuerpo puede seguir produciendo grasa de forma natural.


Por lo tanto, un estilo de vida saludable es importante después de una cirugía.

Esto incluye:

  • una dieta equilibrada
  • ejercicio regular
  • un peso corporal estable, si es posible.


Conclusión

El mito de que el lipedema se extiende a otras partes del cuerpo después de una liposucción es falso.

El lipedema no migra. Las células grasas eliminadas no regresan a las zonas tratadas.

El aumento de peso posterior se debe a un exceso de calorías y no a una redistribución de la grasa causada por el lipedema. El cuerpo convierte el exceso de energía en grasa. Si otras zonas del cuerpo, como los brazos, ya están afectadas por el lipedema, la afección puede progresar en ellas independientemente de la cirugía en las piernas.