No todos los lipedemas son iguales: por qué cada paciente es diferente
¿Por qué algunas mujeres empiezan a presentar lipedema en la pubertad, mientras que otras no notan cambios hasta el embarazo o la menopausia? ¿Por qué algunas pacientes sufren dolores intensos aunque los cambios visibles sean relativamente leves? ¿Y por qué algunas mujeres presentan también trastornos metabólicos o enfermedades ginecológicas?
Estas diferencias también despiertan un interés creciente en la investigación sobre el lipedema.
Aunque muchas pacientes presentan molestias similares, la enfermedad no evoluciona igual en todas. Por eso, los modelos de investigación científica estudian si es posible identificar distintos factores biológicos y grupos de pacientes.
Se presta especial atención a los cambios hormonales, los procesos metabólicos, las enfermedades ginecológicas concomitantes y la interacción de distintos mecanismos biológicos.
La conclusión principal: el lipedema podría ser mucho más complejo de lo que sugiere a primera vista la distribución visible de la grasa.
Cuatro posibles grupos de pacientes con lipedema
Una nueva línea de investigación científica no considera el lipedema una enfermedad causada por un único mecanismo biológico. En cambio, estudia varios factores relacionados entre sí.
A partir de ello se pueden definir cuatro posibles grupos de pacientes o patrones biológicos.
Es importante tener en cuenta que, por ahora, esta clasificación es un modelo de investigación. No se trata de cuatro tipos de lipedema reconocidos oficialmente ni de una clasificación validada clínicamente.
1. Lipedema de origen hormonal: cuando los síntomas cambian en etapas de transición
Muchas mujeres cuentan que los primeros síntomas del lipedema aparecen durante cambios hormonales o que los síntomas existentes empeoran en esas etapas de la vida.
Los momentos que se mencionan con más frecuencia son:
- Pubertad
- Embarazo
- Menopausia
Este es uno de los motivos por los que la investigación estudia con especial atención la influencia de las hormonas en el lipedema.
Entre otros aspectos, se estudian los estrógenos y sus receptores.
Los estrógenos influyen en distintos procesos biológicos, como la distribución de la grasa y el funcionamiento del tejido conjuntivo.
Se debate en el ámbito científico si la transmisión de señales a través de los receptores de estrógeno podría estar alterada en algunas pacientes con lipedema.
El procesamiento local de las hormonas en el tejido adiposo también podría desempeñar un papel.
¿Qué significa esto para las pacientes?
Si las molestias del lipedema cambian durante las etapas de transición hormonal, conviene registrar estas observaciones en el historial médico.
Por ejemplo, puede ser relevante cuándo aparecieron las primeras molestias y si se observaron cambios durante el embarazo o la menopausia.
Sin embargo, esta relación no significa automáticamente que un tratamiento hormonal mejoraría el lipedema.
Por ahora, no hay suficientes pruebas científicas que respalden una terapia hormonal específica para el lipedema.
2. Lipedema y problemas metabólicos: ¿qué papel tienen el sobrepeso y la resistencia a la insulina?
Otro posible grupo incluye a mujeres que presentan lipedema junto con sobrepeso, obesidad o trastornos metabólicos.
Es importante hacer una distinción: el lipedema y la obesidad no son la misma enfermedad.
El lipedema también puede aparecer en mujeres con peso normal. A su vez, ambas enfermedades pueden coexistir.
¿Por qué podría influir el metabolismo?
La obesidad puede ir acompañada de distintos cambios, por ejemplo:
- Resistencia a la insulina
- Cambios en el metabolismo de las grasas
- Procesos inflamatorios crónicos de bajo grado
- Cambios en el funcionamiento del tejido adiposo
Estos mecanismos podrían influir en el conjunto de síntomas de las pacientes con lipedema y problemas metabólicos adicionales.
Por ello, la investigación estudia la relación entre los cambios metabólicos, los procesos inflamatorios y las características del tejido adiposo subcutáneo.
Aún no se sabe con certeza cuáles de estos procesos forman parte directamente del lipedema y cuáles se deben principalmente a enfermedades metabólicas concomitantes.
3. Lipedema y enfermedades ginecológicas asociadas
Algunas mujeres presentan, además del lipedema, otros síntomas relacionados con el equilibrio hormonal o el aparato ginecológico.
Entre ellos pueden encontrarse las alteraciones menstruales u otras enfermedades hormonodependientes, como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
Una línea de investigación estudia si ciertos mecanismos biológicos podrían estar presentes tanto en el lipedema como en las enfermedades ginecológicas.
¿Qué papel podrían desempeñar la progesterona y el estrógeno?
Además del estrógeno, los investigadores también estudian la posible función de la progesterona y del metabolismo local de los esteroides.
Entre otros aspectos, se estudian posibles cambios en la sensibilidad hormonal y en el procesamiento de las hormonas esteroideas en los tejidos.
Estos mecanismos podrían ayudar a explicar por qué algunas pacientes presentan síntomas ginecológicos junto con las molestias del lipedema.
Sin embargo, hasta ahora no hay pruebas suficientes de una relación causal directa.
Tampoco se ha demostrado que las mujeres con lipedema padezcan, en general, ciertas enfermedades ginecológicas con mayor frecuencia.
4. Lipedema y varios factores: cuando las hormonas y el metabolismo interactúan
No todas las pacientes pueden clasificarse en un único patrón biológico.
En algunas mujeres, los cambios hormonales, los problemas metabólicos y las enfermedades ginecológicas asociadas podrían influir al mismo tiempo.
Por ejemplo, una paciente podría empezar a presentar molestias de lipedema durante la pubertad y desarrollar resistencia a la insulina u obesidad más adelante.
Otra nota cambios durante el embarazo y, con el tiempo, desarrolla otros problemas de salud.
Por eso, la investigación estudia si distintos procesos biológicos pueden influirse mutuamente.
Es especialmente interesante la posible interacción entre:
- Transmisión de señales hormonales
- Cambios inflamatorios
- Procesos metabólicos
- Cambios en el tejido adiposo y conjuntivo
Esta interacción podría ayudar a comprender mejor las distintas evoluciones de la enfermedad.
Sin embargo, hasta el momento no es posible determinar con certeza qué tratamiento es más eficaz para cada grupo de pacientes.
¿Qué ocurre en el tejido adiposo cuando hay lipedema?
Durante mucho tiempo, el lipedema se describió principalmente por la distribución característica de la grasa y las molestias asociadas.
Hoy en día, la investigación estudia cada vez más las características biológicas del tejido afectado.
La atención no se centra únicamente en las células grasas, sino también en su entorno.
El tejido adiposo está formado por más que células grasas
Además de células grasas, el tejido adiposo subcutáneo contiene estructuras de tejido conjuntivo, vasos sanguíneos, células inmunitarias y otros tipos de células.
Estos componentes están relacionados entre sí e influyen en el funcionamiento del tejido.
Por ello, los investigadores estudian, entre otros aspectos:
- La estructura del tejido conjuntivo
- La función de los pequeños vasos sanguíneos
- Procesos inflamatorios locales
- El metabolismo de las células grasas
- La comunicación entre distintos tipos de células
Algunos de estos cambios ya se han descrito en estudios del tejido afectado por el lipedema. Sin embargo, aún no se ha determinado de forma concluyente cuáles son la causa de la enfermedad y cuáles aparecen a lo largo de su evolución.
¿Podrían influir los cambios en el tejido conjuntivo?
El tejido conjuntivo también está cobrando cada vez más importancia en la investigación sobre el lipedema.
Entre otras cosas, influye en las propiedades mecánicas del tejido y en su organización estructural.
Por eso, un modelo de investigación actual estudia la posibilidad de que el estroma de algunas pacientes con lipedema presente una sensibilidad hormonal particular.
En términos sencillos, el estroma es el tejido de soporte y el entorno celular en el que se encuentran las células grasas.
Esta hipótesis podría abrir nuevas vías de investigación. Sin embargo, todavía no es un modelo explicativo demostrado sobre el origen del lipedema.
¿Qué implican los distintos grupos de pacientes con lipedema para el tratamiento?
La idea de que existen diferentes patrones biológicos podría contribuir a largo plazo a personalizar más el tratamiento del lipedema.
En la medicina moderna se estudia cada vez más si es posible asignar a los pacientes distintas estrategias de tratamiento según determinadas características biológicas.
Sin embargo, en el caso del lipedema, una selección del tratamiento basada en criterios biológicos todavía está lejos de hacerse realidad.
Por el momento, no se dispone de biomarcadores suficientemente validados para identificar con fiabilidad los grupos de pacientes descritos y tomar decisiones terapéuticas concretas a partir de ello.
En resumen: cada paciente con lipedema es diferente
El lipedema es una enfermedad compleja cuyo origen y evolución aún no se comprenden por completo.
Las investigaciones apuntan a que los cambios hormonales, los procesos metabólicos y otros mecanismos biológicos podrían contribuir en distinta medida al cuadro clínico de cada persona.
De ello se desprende una idea importante: no todas las mujeres con lipedema tienen las mismas molestias, las mismas enfermedades asociadas ni la misma evolución de la enfermedad.
En LipoZentrum Dr. Heck damos importancia a una valoración médica individualizada.
No solo tenemos en cuenta las zonas afectadas, sino también los síntomas, la historia clínica y las necesidades personales de nuestras pacientes.
Porque detrás de cada diagnóstico de lipedema hay una mujer con su propia historia.


