Después de la cirugía de lipedema: Curación con paciencia y cuidado

El período posterior a la liposucción conlleva muchos cambios, tanto físicos como emocionales. Especialmente en los primeros días tras el procedimiento, las piernas suelen estar muy hinchadas, cualquier movimiento puede ser doloroso y surgen dudas con frecuencia: ¿Fue realmente la decisión correcta?

En esos momentos, ayuda recordar por qué elegiste este camino y apoyarte activamente en tu curación.

La paciencia es parte del proceso de curación: te espera una nueva vida sin lipedema.

1. Use compresión de manera constante

Aunque sea incómoda, la compresión es esencial para la regeneración. Estabiliza el tejido, reduce la inflamación y favorece la cicatrización de las heridas. Es especialmente eficaz cuando se combina con el movimiento regular; incluso las caminatas cortas marcan la diferencia.

2. No descuides el cuidado de la piel y las cicatrices.

La piel se somete a un estrés considerable después del procedimiento y merece atención. Es útil retirar la prenda de compresión una vez al día durante unos 30 minutos mientras se está acostado; esto permite que la piel respire. Después de retirar las suturas, se recomienda un cuidado suave de la cicatriz para mantener el tejido flexible y favorecer la cicatrización.

3. Drenaje linfático como alivio

Muchos pacientes informan una reducción significativa de la tensión en las piernas tras el drenaje linfático. El apoyo manual del sistema linfático puede proporcionar alivio físico y mejorar el bienestar subjetivo.