El estrés crónico y los niveles elevados de cortisol pueden exacerbar la hinchazón, los antojos y el malestar, especialmente en mujeres que viven con lipedema.

Cómo afecta el cortisol a los síntomas del lipedema

El cortisol es la hormona natural del estrés del cuerpo. Es útil en periodos cortos, pero puede causar problemas si se mantiene elevado durante periodos prolongados. Niveles altos de cortisol:

  • Favorece el almacenamiento de grasa en el cuerpo.
  • Aumenta la retención de agua, la hinchazón y la sensación de pesadez.
  • Aumenta la inflamación.
  • Altera el sueño, lo que empeora el equilibrio hormonal. Para muchas mujeres con lipedema, las semanas de estrés provocan piernas notablemente más pesadas o hinchadas.


Reconocer cuándo el estrés afecta al cuerpo

Los signos de niveles elevados de cortisol incluyen:

  • Inquietud o incapacidad para relajarse
  • Tensión en los hombros, la mandíbula o la espalda.
  • Antojos fuertes de azúcar o alimentos salados
  • Bajada de energía por la tarde
  • Dificultad para conciliar el sueño a pesar del agotamiento
  • Aumento de la hinchazón después del estrés emocional o estrés en el trabajo.

Estos síntomas son comunes y pueden remediarse con cuidados diarios suaves.


Formas sencillas de equilibrar el cortisol

No necesitas grandes cambios: pequeños hábitos diarios ayudan a reducir los niveles de cortisol:

  • Los movimientos lentos, como el yoga o caminar, reducen los niveles de la hormona del estrés.
  • Los ejercicios de respiración profunda ayudan a cambiar el cuerpo del modo estrés al modo descanso.
  • Las comidas ricas en proteínas mantienen estables los niveles de azúcar en sangre y reducen los antojos por estrés.
  • El sueño regular favorece la regulación hormonal y reduce la inflamación.
  • La luz del sol por la mañana ayuda a restablecer el ritmo natural del cuerpo.


Cuando los niveles de cortisol bajan, el cuerpo se siente más ligero y con más energía.